Una carta electrónica en cadena es un email que te insta a enviar el mensaje a otras personas. Como en los bulos, su propagación depende más del usuario que del código informático. Los tipos más comunes son: • Bulos sobre ataques terroristas, timos de líneas telefónicas de tarifas especiales, robos en cajeros, etc. • Falsedades sobre empresas que ofrecen vuelos gratis, teléfonos móviles gratis u obsequios en metálico si reenvías el email. • Mensajes que dan a entender que provienen de la CIA o del FBI y advierten sobre criminales peligrosos en la zona. • Peticiones que, aunque sean auténticas, continúan circulando mucho después de la fecha de vencimiento. • Chistes y bromas, como el que aseguraba que Internet se cerraría el 1 de abril por razones de mantenimiento. Estas cartas no amenazan tu seguridad, pero pueden hacerte perder el tiempo, propagar información falsa y distraerte de los mensajes auténticos, además de ralentizar los servidores de correo. A veces, instan a los usuarios a enviar mensajes a direcciones determinadas para saturarlas con spam. La solución es simple: no reenviar esos mensajes.
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